Eje I. Las condiciones de la ciudadanía social

1. La salud física y mental del trabajador y de la persona

El derecho a la salud en el trabajo fue actualizado con la aprobación de la Directiva marco sobre salud y seguridad en el trabajo (Directiva 89/391 CEE, de 12 de junio de 1989), con el fin de proteger la salud «en todos los aspectos relacionados con el trabajo», así como aplicar el principio de «adaptación del trabajo al hombre».

Leer más

2 - Despliegue de recursos y construcción de la autonomía de las personas

Las trayectorias personales están jalonadas por múltiples etapas, marcadas tanto por sucesos puntuales como por periodos prolongados en el tiempo.

Estas etapas contribuyen a construir la autonomía de las personas al interactuar unas con otras, desde una perspectiva a la vez singular y condicionada por los recursos de los que disponen y por los contextos sociohistóricos que afrontan. Estos recursos son el resultado de factores personales, sociales y jurídicos. Las normas y dispositivos de protección influyen en las trayectorias personales por las oportunidades que ofrecen o, al contrario, por los obstáculos que crean, respecto a las diferentes aspiraciones.

Leer más

3 - La igualdad de acceso al trabajo y a la protección social

Uno no puede preguntarse sobre las condiciones de acceso a la ciudadanía social sin poner en perspectiva la manera en la que el derecho garantiza las mismas condiciones para todos, cualquiera que sean precisamente las particularidades subjetivas, ya se refieran a una situación de discapacidad, a la orientación sexual, a convicciones religiosas o incluso a otras señas de identidad susceptibles de dar lugar a diferencias de trato…

Las reglas que garantizan a todas las personas el acceso a los derechos sociales se basan en el respeto del principio de igualdad ante la ley.

Leer más