El equipo de investigación pretende contribuir a la teoría de la empresa con sus trabajos. reflexionando sobre los fundamentos y formas de gobernanza y sobre el lugar de los trabajadores respecto al de los accionistas. Para ello, se llevarán a cabo comparaciones internacionales: se prevén colaboraciones con investigadores de otras disciplinas como, por ejemplo, las ciencias de gestión. 

Dicho esto, la empresa no deja de ser una realidad tanto económica como jurídica. Al respecto, en varios apartados del Código de Trabajo se hace mención de tal realidad, no siempre acertadamente, pues se confunden las nociones de empresa y sociedad. Estos dos colectivos, de hecho el primero, de derecho el segundo, deben distinguirse claramente. Así, siguiendo con este ejemplo, el poder que se ejerce en la empresa hacia los trabajadores no tiene una fundamentación normativa, al contrario de lo que ocurre en la sociedad. El derecho del trabajo, como regla general, no regula las vicisitudes que conciernen a la sociedad (persona moral); vicisitudes que son reguladas, en primer lugar, por el derecho de sociedades. Sin que deba exagerarse, parece que estas dos ramas del derecho privado se ignoran mutuamente. Hay que decir que no deja de ser curioso, aunque solo sea porque la elección de organizarse en sociedad tiene necesariamente repercusiones en la aplicación de las reglas de derecho del trabajo. Prueba de ello son los grupos de sociedades, que a veces tienen una dimensión mundial. La constitución de tales grupos conlleva, entre otras cosas, el alejamiento de los centros de decisión (la fuente del poder) de aquellos sobre quien el poder se ejerce, al mismo tiempo que se convierten en inaccesibles para los representantes del personal. Fundamental en el derecho del trabajo, la empresa, si nos limitamos solo al punto de vista de esta rama del derecho, no puede ser aprehendida ignorando la noción de sociedad y, más ampliamente, las construcciones de sociedad que le dan jurídicamente vida. Por tanto, cabe preguntarse cuáles son las delimitaciones de la empresa, cuál es su objeto y cuáles son sus funciones y, sin duda, qué otra articulación entre el derecho del trabajo y el derecho de sociedades puede darse. No dejará de atenderse otra rama del derecho que interesa a los trabajadores, a saber: el derecho de las empresas en dificultad. No podemos dejar de señalar que en este caso la afectada es la empresa, y no la sociedad.