Las reglas que garantizan a todas las personas el acceso a los derechos sociales se basan en el respeto del principio de igualdad ante la ley.

No obstante, se entiende que la promoción de esta igualdad no esté exenta de dificultades. La primera es el riesgo de quedarse en una mera igualdad formal, alejada de una igualdad concreta en materia de acceso a la justicia, a los derechos, a los bienes colectivos y, más ampliamente, a los recursos necesarios que permitan conocer las posibilidades de movilidad con las que cuenta cada cual para construirse una trayectoria personal propia. Una cosa es afirmar el acceso de todas las personas a un cierto número de derechos, y otra cosa es garantizar su efectividad.

La segunda dificultad reside en los medios desplegados para alcanzar esta igualdad. Puede tratarse de una «igualdad por diferenciación» (que implica compensar las diferencias existentes creando regímenes particulares efecto de definir al individuo teniendo en cuenta criterios estrictamente abstractos y no por referencia a un contexto socialmente determinado). La elección de uno u otro método puede tener unas repercusiones de fondo que no hay que ignorar.

La tercera dificultad es consecuencia de la anterior. Se intuye el riesgo de que la referencia a la igualdad oculte el contenido sustancial del pacto social.

Sin pretender cuestionar la promoción de la igualdad, esta no debe obstaculizar la promoción de los derechos garantizados y que proceden del proyecto social promovido por la sociedad. Una cosa es decir que los derechos son los mismos para todos y otra cosa es definir estos derechos.

De manera más específica, se abordará la cuestión de la igualdad, principalmente, a través del acceso y el mantenimiento del empleo en el caso de personas en situación de fragilidad, o también la cuestión muy debatida de la «diversidad». Los trabajos tratarán –en relación con el tema de la salud física y mental del trabajador y de la persona– sobre la tensión existente entre las obligaciones legales de empleo de personas en situación de discapacidad y las representaciones que los empleadores tienen de los discapacitados psíquicos. La investigación pretenderá conceptualizar los modos de asistencia específica de las empresas en el proceso de inserción de los discapacitados psíquicos.

Por último, sobre las cuestiones de la diversidad, se abordará la confrontación del trabajo a la cuestión religiosa. Aunque las libertades y los derechos fundamentales de la persona en el trabajo progresen, esto no impide que el jurista se pregunte sobre nuestra capacidad de vivir juntos en el trabajo y sobre cómo el derecho se posiciona ante las reivindicaciones religiosas en la esfera profesional.